miércoles, 31 de agosto de 2011

Utopía del Siglo XXI

No pido una locura de tiempo,
no pido riqueza ni poder.
No pido mundos dibujados,
no pido joyas ni regalos.

Estoy harto...
Harto porque es siempre igual,
porque una vez más digo basta,
porque mis ojos sólo ven la realidad.

No pido viajes a la luna,
no pido encantos ni ternuras,
no pido estrellas de colores,
sólo pido tres cosas bien sencillas.

Sencillas en pensamiento,
pero imposibles por defecto.
Imposibles porque siempre hay algún angurriento,
al que muy poco le importa lo que pueda estar sucediendo.

Solo pido tres cosas bien sencillas,
para todo aquel que en este, mi mundo viva,
seguridad, hambre cero y vivienda digna,
algo que en el Siglo XXI todavía es utopía.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Esa grosera línea

Un perfume dulce y de estilo,
un corazón tibio y lleno de vida,
una sonrisa a la que le sobra alegría,
y unos ojos negros que invitan a vivir.

Esa grosera línea que te perturba,
es lo que más adoré en este mundo,
toda la paz en segundos,
encontraba yo por aquel río.

Un duelo lírico de besos,
una mano que siempre se extiende,
un puñado de esquirlas que se expanden,
y todo el rezo que hoy ya no existe.

En ese abrazo yo era un Dios,
hacía y deshacía a mi gusto,
manejaba el tiempo como un reloj,
y marcaba el pulso de tus latidos.

Un corazón ahora ya frío,
unas miradas perdidas,
par de sonrisas vacías,
y la desilución de un par de penas.

Un palo en la rueda,
otra piedra en el camino,
esa grosera línea que te atormenta,
marcando un río que ya no es mío...


lunes, 22 de agosto de 2011

Nadie en casa


Tengo un pequeño libro negro con mis poemas.
Tengo una bolsa con un cepillo de dientes y un peine.
Cuando soy un buen perro, a veces me tiran un hueso.
Tengo bandas elásticas sujetando mis zapatos.
Tengo ese blues de la mano hinchada.
Tengo trece canales de mierda en la T.V. para elegir.
Tengo luz eléctrica.
Y tengo un segundo sentido.
Y asombrosos poderes de observación,
y así es como se que cuando trato de contactarme contigo por teléfono,
no habrá nadie en casa.

Tengo la permanente obligatoria de Hendrix,
y el inevitable ojo de alfiler se quema frente a mi remera de satín favorita.
Tengo manchas de nicotina en mis dedos.
Tengo una cuchara de plata en una cadena.
Y tengo un magnífico piano para apuntalar mis restos mortales.

Tengo salvajes ojos penetrantes.
Y tengo un fuerte deseo de volar.
Pero no tengo a donde...

Oh, mi amor. Cuando levanto el teléfono, sigue sin haber nadie en casa.
 
Tengo un par de buenas botas, y mis raices desvanecidas...


Fuente:
Pink Floyd - Disco/Película "The Wall"

miércoles, 10 de agosto de 2011

Volviendo a ser libre


No quieras ver detrás de ti
no querrás ser tu propio siendo.
Y si la luna cae, no podrás ver,
cuando es que va a parar de llover.

Busca un refugio a donde ir,
quien solo vive no ha de sobrevivir.
Y si al seguir tu sueño, te quedás sin aliento,
no frenes, no,
no lo dejes ir.
Y no sientas miedo de hacerlo por vos,
lo bueno es malo y lo malo peor.
Libera la jaula de tu corazón,
tu destino es tuyo y por el vives hoy.

Quizás puedas ver mañana el sol,
o quizás en tu cielo hoy reine el dolor,
y si al seguir tu sueño, te quedas sin aliento,
no frenes no,
no lo dejes ir.

Si el ayer fue oscuro volvelo a mirar,
quizás tu pasado no lastime más,
y podras ver:
que lo pudiste superar,
que ya no hay nadie que te pueda parar,
y que sos hombre libre...

domingo, 7 de agosto de 2011

No pierdas el norte

Cuando estás desorientado,
cuando la vida te pega una de esas patadas criminales,
cuando
las ganas
dejan de ser ganas
y ya es desespero,
          y el destino te gambetea y te deja duro....
No pierdas nunca el norte, me lo dijo un viejo amigo.