Que inquieta está mi alma,
le molesta el cuerpo, los límites,
le molesta no poder sentir el viento.
Que inquieto está mi cuerpo,
revolución de ósculos, de mentes,
le curaron una vieja herida al tiempo.
Que inquieto está el deseo,
le gana al corazón por estar siempre despierto,
no sabe si es sangre o savia.
Que inquieta está mi alma,
signada por el color, la magia,
cachetazo al que será.



