viernes, 28 de octubre de 2011

La frontera de mis pensamientos

No puedo moverme, no me siento, no me encuentro.
Creo que me perdí hace algún tiempo, mientras me arrepentía de perder aquel dulce nectar.
Otra vez... Otra vez esos pesados sentimientos, esas horribles imágenes que pasan por mi cabeza que no me dejan pensar claramente. Hacen perderme lo mejor de mi.
Quizás ya sea hora,
no quiero ni pensarlo,
desde tan lejos ya lo puedo sentir,
y viene atrás mío,
me está consumiendo....
El frío se hace cargo de mis sueños, y otra vez estoy aquí: en la frontera de mis pensamientos. Acá todo es de colores, paraiso del infierno... Mis manos ya se duermen y no quiero ver la realidad. Sólo mi corazón puede quitar a mi mente de este estado.
Y que raras se sienten mis piernas, desde aquel verano en que perdí mi inocencia que no me sentía así, tan tieso, tan perdido, con tan poco por hacer.
Y que temor que hay por aquí, cuanto dolor por ocultar al sol, en la frontera de mis pensamientos, yo soy preso del fruto de mi mentor.


1 comentario:

  1. Alcancemos el momento en el que los pensamientos no tengan fronteras...
    Que la mente sea un pasaporte a todo saber, que sea capaz de comprenderlo todo y perdonarlo todo.

    Beso amigo!

    ResponderEliminar