miércoles, 8 de febrero de 2012

Al compás de un bemol

Y ahora descansa,
deja entre velos el alma ver,
congela un instante en alguna canción,
y siente la lluvia que desató tu amor.

Que frías se sienten tus manos, amor. Tan frías como aquel invierno en que el sol señaló tu tiempo, descansó en tu tiempo y desgarró los templos...

...templos de la paz, templos de calidez...

Y cuanto que se lleva el juego, cuanto amor huérfano quedá por encender... por encender otro amor que hoy se apaga y se duerme.

A un viaje de acordes y melodías,
con un saque de triadas y filosofía,
con tan poco que decir,
para el camino emprender...

Y nunca más volver, dejar el alma y no volver, estar siempre en algún lugar, aunque nunca se llegue a ver...

...que hoy sólo quedan tus palabras...

Que frías se sienten tus manos, amor. Me pierdo en sintonía, al compás de un bemol...


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