Cerrando un día para olvidar
el bebe vuelve a llorar,
no encuentra las explicaciones,
¿qué es lo que hice tan mal?
Sos la miel que endulza,
el león te gruñe una vez más,
atormenta tu cielo,
y hoy vas a volver a llorar.
¿Te acordás?
Tanta astilla al corazón,
tanto olvido al valor,
y poco aprendizaje del perdón.
Esta vez le toco al ángel,
la robaron de su cuna,
sin escrúpulos ni ataduras,
piden a Dios en silencio.
La vida no siempre devuelve,
las ratas mueren solas predica un infante,
si así realmente fuera,
¡ay, cuanto nicho habría mi amor!
alguien estuvo escribiendo en la montaña
ResponderEliminarmuy copadoo